Bogotá.

Crónicas policíacas

  Este libro contiene relatos de carácter policial que el autor escribió en el año de 1.994 en Playa Grande , Catia La Mar , municipio Vargas, Venezuela . Único en el Mercado. Crónicas Policíacas es la historia de situaciones vividas por uno de los personajes del libro que combina la narrativa realista con toques de ficción, creando relatos que a menudo trascienden los hechos mismos, que pueden variar desde la descripción detallada de casos policiales hasta la exploración de sicologías complejas , ofreciendo así una mirada más amplia sobre la sociedad y la condición humana de la que ha sido víctima; mientras que otros se envanecen con sus actos, lo que enriquece la prosa y desafía las expectativas del lector. Estas historias, entrelazan la realidad con la ficción, e invitan a la reflexión sobre temas como la justicia, la moralidad y la locura, proporcionando una ventana a los aspectos más oscuros y complejos de la mente humana. Así también el comisario Rincón – uno ...

Antioquia

 

La historia de Antioquia y su identidad cultural es fascinante y compleja. La región ha sido influida por una mezcla de tradiciones conservadoras y liberales, reflejando su espíritu religioso y su pasado federalista. La ley de Manos Muertas, por ejemplo, fue un punto de controversia que destacó la tensión entre estas dos corrientes ideológicas. Conocida por su fuerte identidad regional, marcada por la Colonización Antioqueña, que llevó a sus habitantes a propagarse por todo Colombia, llevando consigo su cultura y distintivo acento paisa. Esta expansión también contribuyó a la diversidad demográfica del país, con una significativa parte de la población colombiana siendo de esas raíces, tanto así que según los censos geográficos y de composición social, se dice que una tercera parte del país esta compuesta de ese origen.

También está marcada por la influencia de los inmigrantes judíos que llegaron a la región, cuando la corona española de Isabel y Fernando dictaron la ley de Alhambra y los expulsara en 1.492 con el plazo de 4 meses para emigrar, y lo mismo de aquellos que se quedaran renunciaran a sus creencias, se bautizaran  y adoptaran la religión católica, tal y como la norma estipulaba en aquellos tiempos, y que según algunos  llegaron en compañía de Gonzalo Jiménez de Quesada, probablemente ocultando sus creencias, y adoptando el catolicismo para evitar ser víctimas de la Inquisición impuesta en España, y traída después al continente americano, quienes salieron en volandas a las montañas para no ser víctimas de las pesquisas impuestas. También esta influencia se refleja en elementos culturales como el carriel y la ruana, que tradiciones propias de su identidad, y que en estos tiempos ha ido desapareciendo, no quiere decir que en eso no hubiera tenido la influencia de los primeros colonos, pero terminaron siendo los símbolos icónicos de la región, conocidos como comerciantes y labradores, además que por ser algunos avaros, usureros y complacientes con aquellos de su misma raza, dispuestos a amasar fortunas que cimentaron con sus propios hijos y familiares, que fueron la base de sus conquistas con su trabajo arduo y laborioso en la erradicación de los árboles de dichas montañas, con el fin de cultivar y establecer a sus propias familias, hasta que con ese espíritu andariego y floreciente desataron la envidia de muchos en diferentes zonas del país, que desataron polémicas, poniendo sobre la mesa su presunta filiación de sangre como un estigma inmerecido. Además, la mezcla de ancestros españoles, indígenas y africanos ha dado lugar a una rica diversidad cultural, teniendo en cuenta que la mayoría, el 90% aproximado son de origen blanco y recuerda los acontecimientos sucedidos con los momentos que se dieron con la colonización antioqueña, ya conocida como paisa, porque llegaron muchas familias españolas luego de 200 años de celebrarse la independencia. La abolición de la esclavitud en Colombia, que comenzó con la libertad de vientres y se consolidó durante el gobierno de José Hilario López el 21 de mayo de 1.851  fue un paso importante hacia la igualdad y la integración de todos los grupos étnicos en la sociedad colombiana.

La historia de los departamentos de Colombia, incluyendo Antioquia, es un reflejo de la evolución política y administrativa del país, desde la época colonial hasta la modernidad, donde cada departamento tiene su propia historia; y Antioquia es un ejemplo destacado de cómo los ancestros a través de la historia, la cultura y la política se entrelazan para formar la identidad de una región.

La  fundación de Antioquia es un evento histórico que marcó el comienzo de una nueva era en la región colombiana.  Fue un proceso liderado por figuras como Pedrarias Dávila, Vasco Núñez de Balboa, Alonso de Ojeda y más notablemente por Jorge Robledo que en 1541 llegó al Valle de Aburrá y  junto con el cacique Nutibara, estableció lo que hoy conocemos como Antioquia.  Es así, que los primeros  españoles que llegaron a  lo que hoy es Antioquia  serían las de Rodrigo de Bastidas, Juan de la Cosa  y Vasco Núñez de Balboa, quienes en 1500 y 1501 recorrieron la costa Caribe desde el cabo de la Vela hasta el golfo de Urabá, y se establecieron en este último punto por algún tiempo; Alonso de Ojeda pisaría estas tierras luego del segundo viaje que hizo Cristóbal Colón, como navegante, gobernador y conquistador español;  y posteriormente dirigió dos expediciones marítimas por las costas caribeñas,  que luego serían Colombia, Guyana, Trinidad, Tobago, Curazao, Aruba  y Venezuela, a la que llamó así por los recuerdos  que tenía  de  Venecia,  y fundó San Sebastián de Urabá,  para después  de  muchas desventuras  terminar enfermo, pobre, cojo por la vieja herida que le hicieron los nativos con una flecha, decepcionado, pero imbuido por su mística religiosa, murió a principios   de 1.516 en el convento franciscano de Santo Domingo, en La Española; cabe destacar que dicho poblado  apenas duraría 6 meses, debido a  la quema y destrucción que hicieron los  indígenas, quienes además de usar flechas envenenadas, se opusieron fieramente a la conquista con sus mismas vidas. Luego llegaría Vasco Núñez Balboa mediante artilugios en un barril escondido como polizón en uno de los barcos que comandaba Martín Fernández de Enciso, rescatando a la malograda expedición de Ojeda, y fundó junto con Vasco Núñez de Balboa  y al frente de donde estuvo el anterior poblado, en el mismo Golfo del Darién, crearían en 1.510  a  Santa María de la Antigua del Darién  (la Virgen de la Antigua era  venerada  en Sevilla  y en Logroño, tierra natal de la familia Enciso, en especial en Arnedo, en cuya iglesia existe un altar con su escudo, una S sobre campo de gules),  y aunque  no fundó ningún poblado antioqueño,  junto con Martín Fernández de Enciso, ciudad que sería la capital de la Gobernación de Castilla de Oro hasta 1.520 que comprendía  el  territorio entre el Golfo de Urabá y Veragua; entonces Panamá, fue dividida  en dos en 1537 con la creación de la Veragua Real y del Ducado de Veragua. La parte oriental de Castilla de Oro pasó a ser conocida como el Reino de Tierra Firme o Panamá, especialmente a partir de la creación de la Real Audiencia de Panamá en 1.538. En 1560 la Provincia de Veragua, creada durante el reinado de Felipe II de España, fue agregada a esta jurisdicción. Castilla de Oro era  el nombre dado a la parte occidental del reino de Tierra Firme, que hoy es  el territorio de Colombia y Panamá. En 1508, el Rey Fernando el Católico ordenó dividir el territorio continental entre el Cabo de la Vela y el Cabo Gracias a Dios en dos entidades.  En 1513, al frente de 190 españoles y 810 indígenas, Balboa se dirigió al istmo de Panamá, tras una  penosa marcha, los 67 sobrevivientes de la comitiva vislumbraron desde las alturas el Mar del Sur, que luego recibió el nombre de Océano Pacífico. Fue sustituido como gobernador de Castilla de Oro por Pedrarias Dávila, que le envió a descubrir  los tesoros de la diosa Dabaybe, y luego de su fracaso fue nombrado por Pedrarias en 1.515 Adelantado de la Mar del Sur, y más tarde condenado por él  mismo, y aupado por Franciso Pizarro el futuro conquistador de Perú, por crímenes imaginarios, acusado de la muerte de Diego de Nicuesa, el explorador español. En su primera expedición americana acompañó a Alonso de Ojeda adonde crearon dos nuevas gobernaciones  en las  tierras comprendidas entre los Cabos de Vela (Venezuela)  y el Cabo de Gracias a Dios (cabo situado entre Honduras y Nicaragua), y luego condenado y decapitado en Acla en enero 15 de 1.519 bajo las órdenes del mismo Pedrarias,  y que hoy se le recuerda por el homenaje póstumo hecho con el cráter lunar denominado por su  mismo nombre.

El mariscal Jorge Robledo, militar y conquistador español, fundó la ciudad de Antioquia el 4 de diciembre de 1541 en el valle de Ebéjico, ubicado donde hoy está  la vereda  Santa Águeda, de Peque. Sin embargo, el 7 de septiembre de 1.542,  Juan de Cabrera  trasladó la ciudad al Valle de Nori, al occidente del río Cauca.  También estuvo al mando de una expedición en agosto de 1.541 que vio por primera vez el valle donde hoy se asienta Medellín, en busca de tierras y riquezas de oro, fundando a su  vez varias localidades, entre ellas las más importantes fueron: Antioquia en 1541 y Santa Fe en 1546. Este enfrentamiento tuvo sus altibajos, pues Robledo veía por momentos sus errores y pedía la paz; no obstante, Belalcázar arremetió contra este,  y en 1.546  lo condenó a muerte, siendo decapitado el 5 de octubre junto a sus ayudantes de campo Hernán Rodríguez de Souza, Baltazar de Ledesma  y Juan Márquez Sanabria.  Por estas razones  Belalcázar fue enjuiciado in absentia por este crimen, hallado culpable y condenado a muerte por los asesinados, por malos tratos cometidos contra los indígenas, y por participar en las luchas acaecidas entre los conquistadores, aunque murió en Cartagena de Indias, antes de emprender el viaje de vuelta a a España para apelar la decisión del tribunal.

Antioquia, conocida como la "Montaña de Oro", es una región rica en historia y recursos naturales desde tiempos prehispánicos, la minería ha sido una actividad económica fundamental, especialmente en la extracción de oro en lugares como Buriticá. Los depósitos auríferos de esta área  se encuentran en filones montañosos  a altitudes entre 1.600 y 1.700 metros sobre el nivel del mar, por lo cual definió  la vocación económica de sus habitantes y ha contribuido al desarrollo de la región.

La palabra "Antioquia" tiene un origen  que se remonta a la antigua ciudad de Antioquía en la región de Anatolia, actual Turquía. Esta ciudad fue fundada alrededor del año 300 a.C. por Seleuco I Nicátor, un general de Alejandro Magno, y nombrada en honor a su padre, Antíoco de Macedonia y que  posteriormente se convertiría en la provincia romana de Siria. Allí surgirían los primeros cristianos de origen no judío. En el contexto  colombiano, el nombre fue dado a la región por el conquistador español Jorge Robledo en 1541, cuando fundó la ciudad de Antiochia, que más tarde se conocería como Santa Fe de Antioquia. Este momento crucial  en la historia no solo significaría la creación de un nuevo asentamiento, sino también el inicio de una mezcla cultural entre los indígenas y los españoles, que darían forma a la identidad única de la región. La fundación de Antioquia simboliza la resistencia, la tenacidad y la riqueza cultural que caracterizan al departamento y a su gente. A lo largo de los años, Antioquia ha crecido y se ha transformado en un centro de innovación y desarrollo, manteniendo siempre su herencia y tradiciones. La historia de su fundación es un testimonio de la determinación y el espíritu de colaboración que han impulsado a la región hacia adelante.

 

Hackeo
El territorio antioqueño  se llamó por primera vez  Provincia de Antioquia  e hizo parte hasta 1.569 de la gobernación de Popayán, ya que en ese año el rey de España establecería la Gobernación de Antioquia, sujeta a la Audiencia del Nuevo Reino de Granada, y que perduraría con el mismo nombre  hasta 1.810 siendo don Francisco de Ayala el último gobernador que tuvo antes de la independencia. Antioquia recibió el título de ciudad en 1.544 y se le otorgó escudo de armas en 1.545. A su regreso de la península en 1.546 el mariscal Robledo fundó en el sitio donde hoy se encuentra, un pueblo minero que llamó Santa Fe, en honor a la mártir francesa Fe, muy popular en España. Más adelante siguió al sur para encontrarse con Sebastián de Belalcázar, quien da la orden de matalo a garrote en la loma del pozo, cerca a Pácora, remplazándolo por Gaspar de Rodas, quien la repobló y le dio la categoría de villa en 1.547. En ese mismo año, inició su vida parroquial.

La gobernación de Antioquia fue erigida en 1.569, y su primer gobernador fue Andrés de Valdivia.  Más adelante, los vecinos de la ciudad de Antioquia, debido a las repetidas incursiones de los aborígenes, se trasladaron a la villa de Santa Fe. De esta manera, la villa de Santa Fe y la ciudad de Antioquia se fusionaron, por lo que desde 1.584, comenzó a llamarse Santa Fe de Antioquia. Don Gaspar de Rodas  fue el primer gobernador que tuvo Antioquia y que terminó remplazando   a Valdivia que fue muerto junto con sus hombres por los indígenas, y de quien se dice que la ambición y los maltratos contra estos,  junto con su actitud de poder, lo llevaron a la muerte. El gobernador de Antioquia, don Gaspar de Rodas murió en 1.607. A él le había sido concedida una gobernación de Antioquia de “dos vidas”. Es decir, tenía el derecho de nombrar a su sucesor. En esta condición, don Gaspar dejó como sucesor en la gobernación a Bartolomé de Alarcón, su yerno, durante cuya gestión no ocurrieron hechos de significancia para narrar, relativos al Valle de Aburrá. Bartolomé de Alarcón murió en 1.614. El 30 de octubre del mismo año, el rey Felipe II de España, por real cédula dada en el palacio de El Pardo, instituyó la villa de Santa Fe de Antioquia en la capital de la provincia del mismo nombre, título que conservó hasta 1826. A finales del siglo XVI Santa Fe de Antioquia ante la escasez del oro, las familias de  los mineros de Santafé de Antioquia se desplazaron por el río Cauca hasta buscar los minerales del valle de San Nicolás (Rionegro) y los del valle de los Osos (Santa Rosa), con centro de operaciones esta vez en la Villa de la Candelaria de Medellín, que con un clima más favorable, promisorios cultivos en la parte sur del valle de Aburrá, y hatos ganaderos en el norte del mismo, parecía tener todas las ventajas de las que adolecía Santafé de Antioquia. De este modo fue adquiriendo importancia Medellín. 

Para esta fecha había llegado a Antioquia, desde Zaragoza, don Francisco Herrera y Campuzano, oidor de la Real Audiencia de Santafé de Bogotá, quien finalmente fundaría a Medellín en el Valle de Aburrá, con el nombre de San Lorenzo del Aburrá, y ocurrió el 2 de marzo de 1.616. Inicialmente se trató del establecimiento de un resguardo para la protección de los naturales, para ampararlos y defenderlos en su libertad. Como ya había comenzado la crisis en la producción de oro en toda la provincia de Antioquia incluida su capital Santafé, al valle de San Lorenzo de Aburrá llegaron entre otros, muchos mineros de Santafé, y fue en esta época cuando la región comenzó a adquirir una creciente importancia que posteriormente haría trasladar a este sitio desde Santa Fe, la capital de Antioquia.

Entre 1.630 y 1.650 el Valle de Aburrá comenzó a poblarse por parte de descendientes de los primeros españoles y por inmigrantes nuevos, y ya en 1.637 y luego en 1.646, se trasladaron los habitantes del Valle de Aburrá al ángulo formado por el río Aburrá, hoy río Medellín, y el riachuelo de Aná, hoy quebrada Santa Helena. Con el transcurso del tiempo, el valle, y en especial Medellín, pasaron de ser una simple estación en las rutas comerciales que provenían de la capital provincial, a convertirse en el nuevo centro político y económico de la región.

En 1.785 el gobernador de Antioquia, Francisco Silvestre, solicita la presencia del oidor Juan Antonio Mon y Velarde dada la grave crisis que se presentaba en la provincia. Fue enviado entonces como juez visitador, provocando agudas polémicas debido a las reformas que introdujo. Estas incluyeron la reorganización de las rentas de aguardientes y de tabaco y la expedición de un nuevo Código de Minas que sustituyó el que Gaspar de Rodas expidiera en el siglo XVI.

Mon y Velarde introdujo la plata como patrón monetario, sustituyendo al oro en polvo, con el cual se realizaban hasta entonces las transacciones. Pero quizás la reforma más importante fue el cambio de la estructura agraria antioqueña, el cual permitió la fundación de nuevos pueblos. Mon y Velarde también se opuso con firmeza a que las tierras quedaran en manos de unos pocos latifundistas que no las trabajaban, y a quien se le debe en parte el fenómeno de la colonización antioqueña de los territorios al sur de Antioquia, que comenzaría pocos años después. Desde los inicios de la conquista española de América, Antioquia fue una región completamente aislada geográficamente, que continuó así, durante el período de la Colonia Española y los subsiguientes. El aislamiento propició que su desarrollo económico y social tuviese notables diferencias con relación al resto del país. Durante las épocas tempranas de desarrollo, el principal modo de integración con el resto de la República lo constituiría, además de la arriería, el Ferrocarril de Antioquia. 

Puesto que las tierras habitadas de Antioquia no eran aptas para la agricultura, la principal actividad económica de los antioqueños fue la minería del oro; además que las mejores tierras eran de propiedad de unas pocas familias que las mantenían sin explotar. A finales del siglo XVIII se presentó una disminución en la producción de oro, al tiempo que las tierras disponibles no eran suficientes para satisfacer las necesidades de la población, todo lo cual configuró una crisis local, lo que cambiaría después de la colonización antioqueña, a los 200 años de haber muerto Gaspar de Rodas, en que se dio inicio la migración de muchos antioqueños, llamados localmente paisas, hacia el sur de la provincia de Antioquia, y se produjeron los primeros asentamientos de colonos en otras vastas regiones hasta el momento inexplotadas, y fue entonces cuando las tierras pasaron a ser posesión de miles de familias paisas, y dejaron de ser privilegio exclusivo de las clases más favorecidas, movimiento migratorio que comenzaría alrededor de 1.780 con la fundación de aldeas y pueblos, así como el desarrollo de la agricutura y el comercio en las cordilleras Central y Occidental, con la ayuda de muchas familias y empresarios más conocidos como "Los Andariegos" que jugaron un papel fundamental en la expansión territorial hacia el sur y que llevó a la formación de los actuales departamentos de Caldas, Risaralda y Quindío, colonizción que no solo implicó la ocupación de las tierras, sino también la construcción de la infraestructura de caminos, puentes y senderos, enfrentando desafíos cruzando ríos y hondonadas, constituyéndose en aventuras riesgozas, superando los obstáculos, con ingeniosas solciones como las tarabitas que permitieron el transporte de personas y cargas a través de ríos y quebradas, más el uso de la guadua que fue fundamental para la construcción de las casas y fincas que son tan comunes en estas regiones, un proceso de colonización que sería fundamental para el desarrollo económico y social de esta región, en donde hoy en día su cultura se refleja en la identidad de los departamentos antes mencionados. 


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