
La historia de
Antioquia y su identidad cultural es fascinante y compleja. La región
ha sido influida por una mezcla de tradiciones conservadoras y liberales,
reflejando su espíritu religioso y su pasado federalista. La ley de Manos
Muertas, por ejemplo, fue un punto de controversia que destacó la tensión entre
estas dos corrientes ideológicas. Conocida por su fuerte identidad regional, marcada por la Colonización
Antioqueña, que llevó a sus habitantes a propagarse por todo Colombia, llevando
consigo su cultura y distintivo acento paisa. Esta expansión también
contribuyó a la diversidad demográfica del país, con una significativa parte de
la población colombiana siendo de esas raíces, tanto así que según los censos geográficos y de composición social, se dice que una tercera parte del país esta compuesta de ese origen.
También está marcada por la
influencia de los inmigrantes judíos que llegaron a la región, cuando la corona española de Isabel y Fernando dictaron la ley de Alhambra y los expulsara en 1.492 con el plazo de 4 meses para emigrar, y lo mismo de aquellos que se quedaran renunciaran a sus creencias, se bautizaran y adoptaran la religión católica, tal y como la norma estipulaba en aquellos tiempos, y que según algunos llegaron en compañía de Gonzalo Jiménez de Quesada, probablemente ocultando sus creencias, y adoptando el catolicismo
para evitar ser víctimas de la Inquisición impuesta en España, y traída después al continente americano, quienes salieron en volandas a las montañas para no ser víctimas de las pesquisas impuestas. También esta influencia se refleja
en elementos culturales como el carriel y la ruana, que tradiciones propias de su identidad, y que en estos tiempos ha ido desapareciendo, no quiere decir que en eso no hubiera tenido la influencia de los primeros colonos, pero terminaron siendo los símbolos icónicos
de la región, conocidos como comerciantes y labradores, además que por ser algunos avaros, usureros y complacientes con aquellos de su misma raza, dispuestos a amasar fortunas que cimentaron con sus propios hijos y familiares, que fueron la base de sus conquistas con su trabajo arduo y laborioso en la erradicación de los árboles de dichas montañas, con el fin de cultivar y establecer a sus propias familias, hasta que con ese espíritu andariego y floreciente desataron la envidia de muchos en diferentes zonas del país, que desataron polémicas, poniendo sobre la mesa su presunta filiación de sangre como un estigma inmerecido. Además, la mezcla
de ancestros españoles, indígenas y africanos ha dado lugar a una rica
diversidad cultural, teniendo en cuenta que la mayoría, el 90% aproximado son de origen blanco y recuerda los acontecimientos sucedidos con los momentos que se dieron con la colonización antioqueña, ya conocida como paisa, porque llegaron muchas familias españolas luego de 200 años de celebrarse la independencia. La abolición de la esclavitud en Colombia,
que comenzó con la libertad de vientres y se consolidó durante el gobierno de
José Hilario López el 21 de mayo de 1.851 fue un paso importante hacia la igualdad y la integración
de todos los grupos étnicos en la sociedad colombiana.
La historia de
los departamentos de Colombia, incluyendo Antioquia, es un reflejo de la
evolución política y administrativa del país, desde la época colonial hasta la
modernidad, donde cada departamento tiene su propia historia; y Antioquia es
un ejemplo destacado de cómo los ancestros a través de la historia, la cultura y la política se
entrelazan para formar la identidad de una región.

La fundación de
Antioquia es un evento histórico que marcó el comienzo de una nueva era en la
región colombiana. Fue un proceso
liderado por figuras como Pedrarias
Dávila, Vasco Núñez de Balboa, Alonso de Ojeda y más notablemente por Jorge
Robledo que en 1541 llegó al Valle de Aburrá y junto con el cacique Nutibara, estableció lo
que hoy conocemos como Antioquia. Es así, que los primeros españoles que
llegaron a lo que hoy es Antioquia serían las de Rodrigo de Bastidas, Juan de la
Cosa y Vasco Núñez de Balboa, quienes en
1500 y 1501 recorrieron la costa Caribe
desde el cabo de la Vela hasta el golfo de Urabá, y se establecieron en este
último punto por algún tiempo; Alonso de
Ojeda pisaría estas tierras luego del segundo viaje que hizo Cristóbal
Colón, como navegante, gobernador y
conquistador español; y posteriormente
dirigió dos expediciones marítimas por las costas caribeñas, que luego serían Colombia, Guyana, Trinidad,
Tobago, Curazao, Aruba y Venezuela, a la que llamó así por los recuerdos que tenía de
Venecia, y fundó San Sebastián de Urabá, para después de muchas desventuras terminar enfermo, pobre, cojo por la vieja
herida que le hicieron los nativos con una flecha, decepcionado, pero imbuido
por su mística religiosa, murió a principios de 1.516
en el convento franciscano de Santo Domingo, en La Española; cabe destacar que
dicho poblado apenas duraría 6 meses, debido
a la quema y destrucción que hicieron
los indígenas, quienes además de usar
flechas envenenadas, se opusieron fieramente a la conquista con sus mismas
vidas. Luego llegaría Vasco Núñez Balboa mediante artilugios en un barril escondido como polizón en uno de los barcos
que comandaba Martín Fernández de Enciso, rescatando a la malograda expedición
de Ojeda, y fundó junto con Vasco Núñez
de Balboa y al frente de donde estuvo el
anterior poblado, en el mismo Golfo del Darién, crearían en 1.510 a Santa María de la Antigua del Darién (la Virgen de la Antigua era venerada en Sevilla y en Logroño, tierra natal de la familia Enciso, en especial en
Arnedo, en cuya iglesia existe un altar con su escudo, una S sobre campo de
gules), y aunque no fundó ningún poblado antioqueño, junto con Martín Fernández de Enciso, ciudad
que sería la capital de la Gobernación de Castilla de Oro hasta 1.520 que
comprendía el territorio entre el Golfo de Urabá y Veragua;
entonces Panamá, fue dividida en dos en
1537 con la creación de la Veragua Real y del Ducado de Veragua. La parte
oriental de Castilla de Oro pasó a
ser conocida como el Reino de Tierra
Firme o Panamá, especialmente a
partir de la creación de la Real
Audiencia de Panamá en 1.538. En 1560 la Provincia de Veragua, creada
durante el reinado de Felipe II de España, fue agregada a esta jurisdicción. Castilla de Oro era el nombre dado a la parte occidental del reino
de Tierra Firme, que hoy es el territorio de Colombia y Panamá. En 1508, el
Rey Fernando el Católico ordenó dividir el territorio continental entre el Cabo de la Vela y el Cabo Gracias a Dios en dos entidades. En 1513, al frente de 190 españoles y 810
indígenas, Balboa se dirigió al
istmo de Panamá, tras una penosa marcha, los 67 sobrevivientes de la comitiva
vislumbraron desde las alturas el Mar
del Sur, que luego recibió el nombre de Océano Pacífico. Fue sustituido como gobernador de Castilla de Oro
por Pedrarias Dávila, que le envió a descubrir los tesoros de la diosa Dabaybe, y luego de su fracaso fue nombrado por
Pedrarias en 1.515 Adelantado de la Mar del Sur, y más tarde condenado por él mismo, y aupado por Franciso Pizarro el futuro conquistador de Perú, por crímenes
imaginarios, acusado de la muerte de Diego de Nicuesa, el explorador español. En su primera expedición americana acompañó a Alonso de Ojeda adonde crearon dos
nuevas gobernaciones en las tierras comprendidas entre los Cabos de Vela (Venezuela) y el Cabo
de Gracias a Dios (cabo situado entre Honduras y Nicaragua), y luego
condenado y decapitado en Acla en enero 15 de 1.519 bajo las órdenes del mismo Pedrarias, y que hoy se le recuerda por el homenaje
póstumo hecho con el cráter lunar denominado por su mismo nombre.
El mariscal Jorge Robledo, militar y conquistador
español, fundó la ciudad de Antioquia el 4 de diciembre de 1541 en el valle de
Ebéjico, ubicado donde hoy está la vereda Santa Águeda, de Peque. Sin embargo, el 7 de
septiembre de 1.542, Juan de Cabrera trasladó la ciudad al Valle de Nori, al
occidente del río Cauca. También estuvo al mando de una expedición en
agosto de 1.541 que vio por primera vez
el valle donde hoy se asienta Medellín, en busca de tierras y riquezas de oro, fundando a su vez varias localidades, entre ellas las más
importantes fueron: Antioquia en 1541 y Santa Fe en 1546. Este enfrentamiento
tuvo sus altibajos, pues Robledo veía por momentos sus errores y pedía la paz;
no obstante, Belalcázar arremetió contra este, y en 1.546 lo condenó a muerte, siendo decapitado el 5 de
octubre junto a sus ayudantes de campo Hernán Rodríguez de Souza, Baltazar de
Ledesma y Juan Márquez Sanabria. Por estas razones Belalcázar fue enjuiciado in absentia por
este crimen, hallado culpable y condenado a muerte por los asesinados, por malos tratos cometidos contra los indígenas, y
por participar en las luchas acaecidas
entre los conquistadores, aunque murió en Cartagena de Indias, antes de
emprender el viaje de vuelta a a España para apelar la decisión del tribunal.
Antioquia, conocida como la "Montaña de Oro",
es una región rica en historia y recursos naturales desde tiempos
prehispánicos, la minería ha sido una actividad económica fundamental,
especialmente en la extracción de oro en lugares como Buriticá. Los depósitos
auríferos de esta área se encuentran en
filones montañosos a altitudes entre
1.600 y 1.700 metros sobre el nivel del mar, por lo cual definió la vocación
económica de sus habitantes y ha contribuido al desarrollo de la región.
La palabra "Antioquia" tiene un origen que se remonta a la antigua ciudad de
Antioquía en la región de Anatolia, actual Turquía. Esta ciudad fue fundada
alrededor del año 300 a.C. por Seleuco I Nicátor, un general de Alejandro
Magno, y nombrada en honor a su padre, Antíoco de Macedonia y que posteriormente se convertiría en la provincia
romana de Siria. Allí surgirían los
primeros cristianos de origen no judío. En el contexto colombiano, el nombre fue dado a la región por
el conquistador español Jorge Robledo en 1541, cuando fundó la ciudad de
Antiochia, que más tarde se conocería como Santa Fe de Antioquia. Este momento
crucial en la historia no solo significaría
la creación de un nuevo asentamiento, sino también el inicio de una mezcla
cultural entre los indígenas y los españoles, que darían forma a la identidad
única de la región. La fundación de Antioquia simboliza la resistencia, la
tenacidad y la riqueza cultural que caracterizan al departamento y a su gente.
A lo largo de los años, Antioquia ha crecido y se ha transformado en un centro
de innovación y desarrollo, manteniendo siempre su herencia y tradiciones. La
historia de su fundación es un testimonio de la determinación y el espíritu de
colaboración que han impulsado a la región hacia adelante.


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El territorio antioqueño se llamó por primera vez Provincia de Antioquia e hizo parte hasta 1.569 de la gobernación de
Popayán, ya que en ese año el rey de España establecería la Gobernación de
Antioquia, sujeta a la Audiencia del Nuevo Reino de Granada, y que perduraría
con el mismo nombre hasta 1.810 siendo
don Francisco de Ayala el último gobernador que tuvo antes de la independencia.
Antioquia recibió el título de ciudad en 1.544 y se le otorgó escudo de armas en
1.545. A su regreso de la península en 1.546 el mariscal Robledo fundó en el
sitio donde hoy se encuentra, un pueblo minero que llamó Santa Fe, en honor a
la mártir francesa Fe, muy popular en España. Más adelante siguió al sur para
encontrarse con Sebastián de Belalcázar, quien da la orden de matalo a garrote en la loma
del pozo, cerca a Pácora, remplazándolo por Gaspar de
Rodas, quien la repobló y le dio la categoría de villa en 1.547. En ese mismo
año, inició su vida parroquial.
La gobernación de Antioquia fue erigida en 1.569, y su primer gobernador fue Andrés de Valdivia.
Más adelante, los vecinos de la ciudad de Antioquia, debido a las
repetidas incursiones de los aborígenes, se trasladaron a la villa de Santa Fe.
De esta manera, la villa de Santa Fe y la ciudad de Antioquia se fusionaron, por
lo que desde 1.584, comenzó a llamarse Santa Fe de Antioquia. Don Gaspar de
Rodas fue el primer gobernador que tuvo
Antioquia y que terminó remplazando a
Valdivia que fue muerto junto con sus hombres por los indígenas, y de quien se
dice que la ambición y los maltratos contra estos, junto con su actitud de poder, lo llevaron a la
muerte. El gobernador de Antioquia, don Gaspar de Rodas murió en 1.607. A él le
había sido concedida una gobernación de Antioquia de “dos vidas”. Es decir,
tenía el derecho de nombrar a su sucesor. En esta condición, don Gaspar dejó
como sucesor en la gobernación a Bartolomé de Alarcón, su yerno, durante cuya
gestión no ocurrieron hechos de significancia para narrar, relativos al Valle de
Aburrá. Bartolomé de Alarcón murió en 1.614. El 30 de octubre del mismo año, el
rey Felipe II de España, por real cédula dada en el palacio de El Pardo,
instituyó la villa de Santa Fe de Antioquia en la capital de la provincia del
mismo nombre, título que conservó hasta 1826. A finales del siglo XVI Santa Fe
de Antioquia ante la escasez del oro, las familias de los mineros de Santafé de Antioquia se
desplazaron por el río Cauca hasta buscar los minerales del valle de San
Nicolás (Rionegro) y los del valle de los Osos (Santa Rosa), con centro de
operaciones esta vez en la Villa de la Candelaria de Medellín, que con un clima
más favorable, promisorios cultivos en la parte sur del valle de Aburrá, y hatos
ganaderos en el norte del mismo, parecía tener todas las ventajas de las que
adolecía Santafé de Antioquia. De este modo fue adquiriendo importancia
Medellín.
Para esta fecha
había llegado a Antioquia, desde Zaragoza, don Francisco Herrera y Campuzano,
oidor de la Real Audiencia de Santafé de
Bogotá, quien finalmente fundaría a Medellín en el Valle de Aburrá, con el nombre de San
Lorenzo del Aburrá, y ocurrió el 2 de marzo de 1.616. Inicialmente se trató del
establecimiento de un resguardo para la protección de los naturales, para
ampararlos y defenderlos en su libertad. Como ya había comenzado la crisis en
la producción de oro en toda la provincia de Antioquia incluida su capital
Santafé, al valle de San Lorenzo de Aburrá llegaron entre otros,
muchos mineros de Santafé, y fue en esta época cuando la región comenzó a
adquirir una creciente importancia que posteriormente haría trasladar a este sitio desde Santa Fe, la capital de Antioquia.
Entre 1.630 y
1.650 el Valle de Aburrá comenzó a poblarse por parte de descendientes de los
primeros españoles y por inmigrantes nuevos, y ya en 1.637 y luego en 1.646, se
trasladaron los habitantes del Valle de Aburrá al ángulo formado por el río
Aburrá, hoy río Medellín, y el riachuelo de Aná, hoy quebrada Santa Helena. Con
el transcurso del tiempo, el valle, y en especial Medellín, pasaron de ser una
simple estación en las rutas comerciales que provenían de la capital
provincial, a convertirse en el nuevo centro político y económico de la región.
En 1.785 el
gobernador de Antioquia, Francisco Silvestre, solicita la presencia del oidor Juan Antonio Mon y Velarde dada
la grave crisis que se presentaba en la provincia. Fue enviado entonces como
juez visitador, provocando agudas polémicas debido a las reformas que introdujo.
Estas incluyeron la reorganización de las rentas de aguardientes y de tabaco y
la expedición de un nuevo Código de Minas que sustituyó el que Gaspar de Rodas
expidiera en el siglo XVI.
Mon y
Velarde introdujo la plata como patrón monetario, sustituyendo al oro en polvo,
con el cual se realizaban hasta entonces las transacciones. Pero quizás la
reforma más importante fue el cambio de la estructura agraria antioqueña, el
cual permitió la fundación de nuevos pueblos. Mon y Velarde también se opuso
con firmeza a que las tierras quedaran en manos de unos pocos latifundistas que
no las trabajaban, y a quien se le debe en parte el fenómeno
de la colonización antioqueña de los territorios al sur de Antioquia, que
comenzaría pocos años después. Desde
los inicios de la conquista española de América, Antioquia fue una región
completamente aislada geográficamente, que continuó así, durante el
período de la Colonia Española y los subsiguientes. El aislamiento propició que
su desarrollo económico y social tuviese notables diferencias con
relación al resto del país. Durante las épocas tempranas de desarrollo, el
principal modo de integración con el resto de la República lo constituiría,
además de la arriería, el Ferrocarril de Antioquia.
Puesto que las
tierras habitadas de Antioquia no eran aptas para la agricultura, la principal
actividad económica de los antioqueños fue la minería del oro; además que las
mejores tierras eran de propiedad de unas pocas familias que las mantenían sin
explotar. A finales del siglo XVIII se presentó una disminución en la
producción de oro, al tiempo que las tierras disponibles no eran suficientes
para satisfacer las necesidades de la población, todo lo cual configuró una
crisis local, lo que cambiaría después de la colonización antioqueña, a los 200 años de haber muerto Gaspar de Rodas, en que se dio inicio la migración de muchos antioqueños, llamados
localmente paisas, hacia el sur de la provincia de Antioquia, y se produjeron
los primeros asentamientos de colonos en otras vastas regiones
hasta el momento inexplotadas, y fue entonces cuando las tierras pasaron a ser
posesión de miles de familias paisas, y dejaron de ser privilegio exclusivo de
las clases más favorecidas, movimiento migratorio que comenzaría alrededor de 1.780 con la fundación de aldeas y pueblos, así como el desarrollo de la agricutura y el comercio en las cordilleras Central y Occidental, con la ayuda de muchas familias y empresarios más conocidos como "Los Andariegos" que jugaron un papel fundamental en la expansión territorial hacia el sur y que llevó a la formación de los actuales departamentos de Caldas, Risaralda y Quindío, colonizción que no solo implicó la ocupación de las tierras, sino también la construcción de la infraestructura de caminos, puentes y senderos, enfrentando desafíos cruzando ríos y hondonadas, constituyéndose en aventuras riesgozas, superando los obstáculos, con ingeniosas solciones como las tarabitas que permitieron el transporte de personas y cargas a través de ríos y quebradas, más el uso de la guadua que fue fundamental para la construcción de las casas y fincas que son tan comunes en estas regiones, un proceso de colonización que sería fundamental para el desarrollo económico y social de esta región, en donde hoy en día su cultura se refleja en la identidad de los departamentos antes mencionados.

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